Patrick Mitchell, motivado por su propia madre, fue sometido a un cambio de sexo por médicos LGTBitas a los 12 años. Muy pronto se arrepintió de haberlo hecho.

Patrick Mitchell fue sometido a un cambio de sexo por médicos LGTBitas a los 12 años. Muy pronto se arrepintió de haberlo hecho.

Redacción La Resistencia

Patrick Mitchell fue diagnosticado con disforia de género, una condición que experimenta la persona sobre su aspecto. La disforia consiste en la “angustia” causada por el “desajuste” entre su sexo biológico y su “identidad de género”.

“Al principio me sentía bien con el cambio […] pero ahora me siento cada día mejor con la idea de ser hombre”, se sinceró.

Según recoge el portal LifeSiteNews, Walt Heyer, fundador de SexChangeRegret.com y ‘trans’ en su juventud, cree que “esta historia demuestra que los médicos a favor del cambio de sexo no saben mejor que los propios niños qué son o qué no”.

“Lo que es evidente es que a través de la persuasión, de insistir continuamente por parte de padres, médicos y profesores, es más fácil hacer creer a los niños que son transgénero”, continúa, “cuando hay una atmósfera que promueve el cambio de género aumenta la probabilidad de que éstos sufran disforia de género“, sentencia.

En Reino Unido, el paciente más joven en someterse a este tipo de operaciones tenía 15 años. Un niño que quiso ser mujer, con 18 años volvió a ser hombre y, cinco años más tarde volvió a ser mujer.

Lo cierto es que el 95% de los niños con disforia de género terminan aceptando su género biológico, con el que nacieron, una vez pasada la adolescencia. De ahí lo irreponsable y lo peligroso que resultan las terapias y cirugías sobre esos menores, tal como advertían los psiquiatras norteamericanos, McHugh y Mayer.

 Fuente: Actuall

Categories: Mundo

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