Aunque lo tratemos de modo separado, la llamada New Age no deja de ser un corolario del proyecto masónico, la consecuencia más directa del sincretismo religioso y de la pretendida ética mundialista. Al hablar de New Age, estamos hablando de una nueva sensibilidad cultural que comporta una cosmovisión concreta y la implantación de un nuevo paradigma de socialización y civilización.

Por Guy Fawkeslein. Dominus Est. 21 de septiembre de 2017.

Tercera semilla de la cizaña: la “New Age”

Aunque lo tratemos de modo separado, la llamada New Age no deja de ser un corolario del proyecto masónico, la consecuencia más directa del sincretismo religioso y de la pretendida ética mundialista. Al hablar de New Age, estamos hablando de una nueva sensibilidad cultural que comporta una cosmovisión concreta y la implantación de un nuevo paradigma de socialización y civilización. Para una mejor comprensión, debemos entender la Nueva Era como un nuevo período o época de la humanidad y su historia tejida por el panteísmo, lo esotérico o el relativismo religioso.

Historia

Hagamos un breve recorrido histórico por los hitos que han marcado el devenir de esta corriente cultural y espiritual que tan implantada está hoy en nuestra sociedad aunque no lo percibamos tan explícitamente.

Tres son los nombres que están en la génesis de la New Age: Alice Bailey (1880-1949), Paul Le Cour (1871-1954) y David Spangler (1945-). La primera era discípula de la Sociedad Teosófica, es transmisora de la idea de la venida a la tierra de un Instructor mundial que unirá a todas las religiones. El segundo es un esoterista francés que describió las características de la nueva era a la par que profetizó la venida en el año 2000 de una reencarnación de Cristo. El último es el mayor promotor actual de la New Age desde que la conociera en 1959.

Junto a estos tres personajes iniciadores, encontramos dos acontecimientos de insoslayable trascendencia: la fundación del Centro Esalen, en California; y la fundación de la Granja Findhorn, en Escocia, ambas dos en el año 1962. Veamos en qué consisten:

  1. El Instituto Esalen fue fundado como un centro de educación alternativa dedicado a explorar el llamado “potencial humano”, esto es, las capacidades humanas más allá de la imaginación. Lo hacen mezclando filosofías de Oriente y Occidente. Se realizaban diversas prácticas y disciplinas como el yoga, le meditación zen, etc.
  2. El Instituto Findhorn surge de una experiencia místico-naturalista de una de sus fundadoras, Eileen Caddy, quien dice haber escuchado una voz que le animaba a cultivar aquella tierra bastante árida con unas cosechas espectaculares. El impulso definitivo lo recibe en 1970 con la llegada del, anteriormente citado David Spangler quien organiza aquella granja como un nuevo “polo místico” de la Nueva Era

Las revoluciones estudiantiles (que como sabemos fueron organizadas y dirigidas) de 1968  propiciaron una lectura newager que vinculaba éstas con la entrada en una nueva era y en una nueva etapa de la humanidad.

Todo esto supuso un cambio de paradigma como ya pretendió el método masónico. Paradigma es una palabra griega que significa “ejemplo”, “modelo”, es decir, un marco de pensamiento  y de aproximación a la realidad. La Nueva Era suponía salir del paradigma que imponía la constelación de Piscis a la de Acuario. Esto es importante: la era de Piscis suponía un paradigma religioso y dogmático; eminentemente cristiano dado que su fundador, Cristo, era identificado con el simbolismo del pez, que en griego se escribe YXZYS (Yesos Xristos Zeu Yios Soteros = Jesucristo hijo de Dios, Salvador). De este paradigma dogmático llegaríamos a pasar a la era de Acuario, esto es, el aguador, el que traería nuevas corrientes de aguas espirituales a la humanidad sin instituciones ni dogmatismos, un nuevo Cristo llamado “Maitreia”. Esto solo sería posible con la unión de todas las religiones.

sala de meditación ONU

Sala de Meditación y monolito en la ONU

Expresiones

La New Age no es una estructura monolítica de espiritualidad sino que reviste diversas formas y expresiones que se presentan a la sociedad como sustitutivos de las viejas estructuras religiosas. La New Age arraiga en aquellas personas que tienen “el estómago lleno pero la cabeza y el corazón vacíos”. La New Age no va contra las religiones directamente pero sí que se inserta en ella y se vale de ellas para ir calando en los ambientes y en las personas. Las religiones tradicionales se ven arrinconadas por este nuevo movimiento que se presenta como terapias renovadoras y alternativas, meditación trascendental, etc. Entre estas religiones vivas y tradicionales la que se presenta como enemiga de la New Age es el cristianismo. Para ellos, se trata de una religión infantil y antropocéntrica ya que ha hecho “de un hombre un Dios” cosa que no ocurre en el resto de religiones donde la absoluta trascendencia de Dios se mantiene. Veamos algunas de estas expresiones:

  1. Las terapias alternativas:
¿Qué es? Crítica
Son varios los métodos, técnicas y medicinas las que prometen el logro de una vida sana, el equilibrio personal o la expansión de la conciencia.

Son una manifestación de la visión holística (totalizante o integral) del hombre a quien no divide en cuerpo y alma ni lo trata como separado o distinto al mundo o la divinidad. El hombre lo es todo.

La valoración debe ser justa en sus términos y variedades. El problema de estas terapias es querer ocupar el lugar de la medicina, poniendo en riesgo la salud de las personas. Las terapias pueden ser medios, pero el don de sanación solo viene de Dios.

mind-construct

  1. La meditación:
¿Qué es? Crítica
Desde su antropología holística, la New Age  se presenta como un camino espiritual que aspira a satisfacer las exigencias más profundas y trascendentales del ser humano. La meditación se basa en entrar en uno mismo, un viaje al interior del hombre hasta obtener una identidad transpersonal, es decir, que anula al sujeto y su mismidad. Es una meditación que genera paz, armonía y seguridad pero que adolece de compromiso y exterioridad. No tiene nada que ver con la meditación cristiana ya que ésta se basa en el encuentro con Dios para el cual, el hombre debe salir de sí mismo al encuentro de Él y del prójimo. Es una meditación en la que el hombre se encuentra cerrado en sí mismo. Es algo totalmente subjetivo.

El documento de la Doctrina de la Fe, “Algunos aspectos de la Meditación Cristiana” dice: «la oración cristiana es siempre auténticamente personal, individual y al mismo tiempo comunitaria; rehúye técnicas impersonales o centradas en el yo, capaces de producir automatismos en los cuales, quien la realiza, queda prisionero de un espiritualismo intimista, incapaz de una apertura libre al Dios trascendente» (3).

  1. La energía cósmica:
¿Qué es? Crítica
La estructura antropológica es un mero campo de energía en el que las cosas interactúan e influyen unas sobre otras. Esta energía es identificada con la misma divinidad. En este sentido, la técnica de sanación holística que parte de esta concepción es el “Reiki”. La New Age embuda todo por el concepto de energía: Dios, el hombre, el mundo,… todo es energía de tal manera que para la New Age o todo es Dios (panteísmo) o existe la nada (nihilismo), o todo es uno (monismo). Sin embargo, para el cristiano, cada cosa es distinta: distingue entre el Creador y las creaturas.

A riesgo de una mala ecuación, hemos de decir que la energía de la New Age no puede identificarse con la gracia. Ciertamente, la gracia es la energía del Espíritu Santo, pero es algo que viene de Dios, un don de Dios y nunca nada que pueda ser manipulado o confeccionado por nosotros.

  1. La canalización o channeling:
¿Qué es? Crítica
Se basa en la teoría de que el hombre tiene la capacidad de canalizar mensajes que le vienen de seres ultramundanos, es decir, extraterrestres, espíritus o difuntos. Aquí entra en juego el papel de loa medium, que son meros intermediarios entre los seres paranormales y los humanos. Con el catecismo de la Iglesia podemos decir que todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone “desvelan” el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a “mediums” encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios. Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo —aunque sea para procurar la salud—, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él.
  1. La Reencarnación:
¿Qué es? Crítica
Esta teoría tiene su origen en la India donde es percibida como un castigo: quien no ha logrado liberarse o purificarse de este mundo, al morir debe volver a la vida para continuar en este empeño. En las culturas de la cuenca del Mediterráneo también se daba esta creencia con el nombre de Memtepsicosis, partiendo de una antropología dualista según la cual, el hombre era un compuesto de cuerpo y alma; el cuerpo venía a ser como la cárcel del alma quien estaba ya pre-existiendo en el mundo de las ideas o en el Uno y que fue desprendida y arrojada a la tierra, donde el cuerpo humano la encerraba. El alma debía purificarse para volver a fundirse en el Uno o regresar al mundo de las Ideas (Platón y Plotino).

Para la New Age, la Reencarnación adquiere un significado nuevo y positivo: al morir, uno empieza una nueva vida de nivel superior, más armoniosa. Es una eternidad intra-mundana.

Es una teoría esclavista y sin posibilidad de salvación. Totalmente incompatible con el cristianismo. Esta teoría surge en momentos de crisis sociales o de incertidumbre ante la muerte. Así, la New Age aporta una fácil solución ante estos retos.

Aunque hoy se presenta como una doctrina positiva, realmente es lo más negativo y penoso que hay para el hombre porque supone una visión pesimista del mismo: el hombre no puede salvarse porque no hay quien le salve y de ahí que necesite estar condenada eternamente a purificarse hasta desaparecer. Así pues, la re-encarnación es una doctrina totalmente incompatible con la fe cristiana porque mientras que la resurrección supone vida y salvación eterna, la re-encarnación supone continua esclavitud e imposibilidad de vida y salvación.

Continuará…

Guy Fawkeslein. Dominus Est

FUENTE: DominusEstBlog.wordpress.com

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