Varias docenas de teólogos, sacerdotes y académicos católicos romanos tradicionales, han acusado formalmente al papa Francisco de esparcir herejía con su apertura del 2016 a los católicos divorciados y vueltos a casar civilmente.

Teólogos conservadores acusan al Papa de esparcir herejía. New York Times.

Por THE ASSOCIATED PRESS. 23 de septiembre de 2017.

CIUDAD DEL VATICANO — Varias docenas de teólogos, sacerdotes y académicos católicos romanos tradicionales, han acusado formalmente al papa Francisco de esparcir herejía con su apertura del 2016 a los católicos divorciados y vueltos a casar civilmente.

En una carta de 25 páginas entregada al papa Francisco el mes pasado y proveída el sábado a The Associated Press, los 62 firmantes emitieron una “corrección filial” al papa – una medida, dijeron, que no se había empleado desde el siglo XIV.

La carta acusa a Francisco de propagar siete posturas heréticas concernientes al matrimonio, a la vida moral y a los sacramentos con su documento del año 2016 “La Alegría del Amor” [Amoris Laetitia], y “actos, palabras y omisiones” subsecuentes.

La iniciativa sigue otro acto formal de cuatro cardenales tradicionales quienes escribieron a Francisco el año pasado pidiéndole que aclarara una serie de preguntas, o “Dubia”, que tenían al respecto sobre su texto del año 2016.

Francisco no ha respondido a ninguna de las dos iniciativas. El portavoz del Vaticano no respondió inmediatamente a un correo electrónico en busca de comentarios el sábado por la tarde noche.

Ninguno de los firmantes de la nueva carta es un cardenal, y el clérigo de mayor rango en la lista es de hecho uno cuya organización no tiene status jurídico en la Iglesia Católica: el Obispo Bernard Fellay, superior de la Fraternidad San Pío X. Varios otros de los firmantes son conocidos seguidores de la Misa antigua en latín.

Pero los organizadores dijeron que la iniciativa sin embargo era significante y un signo de la preocupación entre un cierto contingente de académicos y pastores sobre las posturas de Francisco, las cuales, dicen, representan un peligro para los fieles.

“Le corresponde a los teólogos y filósofos explicar a la gente la enseñanza de la Iglesia, corregir las malinterpretaciones”, dijo Joseph Shaw, un portavoz de la iniciativa, firmante de la corrección y miembro senior de investigación en filosofía moral en la Universidad de Oxford.

Cuando se publicó en abril de 2016, “La Alegría del Amor” [Amoris Laetitia] inmediatamente desató la controversia debido a que abrió la puerta a permitir que los católicos vueltos a casar civilmente recibieran la Comunión. La enseñanza de la Iglesia sostiene que a menos que estos católicos obtengan una nulidad – un decreto de la Iglesia de que su anterior matrimonio fue inválido – no pueden recibir los sacramentos, ya que son vistos como incurriendo en adulterio.

Francisco no ha creado un “pase amplio” de la Iglesia para estos católicos, pero sugirió – en términos vagos y notas a pie de página colocados estratégicamente – que los obispos y sacerdotes podrían hacer tal en base a una revisión de caso por caso después de acompañarlos en una jornada espiritual de discernimiento. Comentarios y escritos subsecuentes han dejado en claro que sí pretendió semejante margen de maniobra, como parte de su creencia de que la misericordia de Dios se extiende de manera particular a los pecadores y de que la Eucaristía no es un premio para los perfectos sino alimento para el débil.

Shaw dijo que ninguno de los cuatro cardenales involucrados en la carta de los dubia iniciales, y tampoco ningún otro cardenal fue involucrado en la “corrección filial”.

Los organizadores dijeron que la última vez que se emitió una corrección semejante fue al Papa Juan XXII en 1333 de los que después se retractó.

[Traducción de Dominus Est para Liturgia y Tradición CatólicaArtículo original]

Categories: Iglesia

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