La cadena John Lewis lanza línea de ropa “de género no específico” para niños. Nuestra Señora de Fátima dijo “se introducirán ciertas modas que ofenderán gravemente a Mi Hijo” ¿Por qué permanecen en silencio los católicos?

Resultado de imagen para cadena de grandes almacenes John LewisLos continuos ataques contra el orden natural y la familia no dan tregua. Recientemente ha tomado relevancia la cadena británica de grandes almacenes John Lewis, una de las más grandes de Europa, que a sus 153 años de antigüedad cuenta nada más y nada menos que con 48 tiendas en el Reino Unido.

Esta cadena ha tomado una drástica y perversa decisión respecto a su departamento de ropa de niños. A partir de ahora, no distinguirán entre ropa de niños y ropa de niñas. El Daily Mail informa que la decisión de la compañía responde a su deseo de “no reforzar estereotipos de género“, es decir, que para que no haya más “discriminación” no tuvieron mejor idea que vestir a niños y niñas igual.

Resultado de imagen para cadena de grandes almacenes John LewisPor esto mismo es que en la cartelería de las tiendas se ha eliminado la distinción natural entre Niños y Niñas. Toda la ropa se expone junta y es el consumidor el que decide si compra esa prenda para su hijo o para su hija. Pero los cambios son más profundos que aspectos meramente organizativos y de cartelería: toda la ropa de 0 a 14 años, incluidos vestidos y faldas ya no está etiquetada como siempre se ha hecho ¿cómo etiquetan entonces sus productos? pues con confusos mensajes unisex como por ejemplo “Boys&Girls” o “Girls&Boys”. Como si eso fuera poco, se han atrevido incluso a lanzar una línea de ropa de  género no específico ¿qué significa eso? significa ropa que vale para niños y niñas. La cadena no tiene ningún reparo en enviar un contundente mensaje de que lo que hasta ahora considerábamos de niñas de niños lo pueden usar ambos sexos indistintamente.

“No queremos reforzar los estereotipos de género en nuestras colecciones. En lugar de eso, queremos ofrecer una mayor variedad a nuestros clientes, para que el padre o el niño puedan elegir lo que les gustaría vestir”, declara en un comunicado Caroline Bettis, directora de ropa infantil de John Lewis.

Ante esto salta la siguiente pregunta ¿Se sumarán otras grandes cadenas? tengamos en cuenta la enorme influencia de John Lewis: son los terceros grandes almacenes que más venden de Europa por detrás de El Corte Inglés y de Mark & Spencer y sus anuncios de Navidad son para Reino Unido casi una orden divina, lamentablemente ese es el nivel de idiotización y consumismo al que se ha llegado. Las redes sociales se han llenado de alabanzas a la empresa por parte de organizaciones y empresas del mismo corte revolucionario, entre ellas Lauren Apfel, cofundadora y editora ejecutiva de Motherwell, que aseguró que le encanta “ver esta etiqueta de género neutral”, y ya se reclama que se haga también con la ropa de adultos. Los activistas del grupo Let Clothes Be Clothes ha elogiado el gesto y ha considerado que es la primera compañía del mundo que lo hace. “Es una noticia fantástica y esperamos que otras tiendas y minoristas se muevan en la misma dirección. Una camiseta debe ser solo una camiseta y no una camiseta solo para niñas o para los niños”, dice Let Clothes Be Clothes, que recuerda que las “firmas independientes de alta gama han sido más proactivas en la creación de colecciones neutras en cuanto al género”. Ahora, esperan que lo unisex llegue al low cost. “Todavía vemos que muchos de los supermercados usan eslóganes estereotipados en su ropa”, denuncian.

Al respecto sólo ha aparecido un leve comentario del diputado Andrew Bridgen, que asegura que “las etiquetas de niños y niñas son informativas”. “Creo que eliminándolas, podríamos confundir mucho al cliente. Parece que lo políticamente correcto continúa avanzando, pero no veo a muchos clientes comprando un vestido para su niño de seis años”.

Este debate no es sólo a nivel de Reino Unido, es un debate global, ya que cadenas de todo el mundo se enfrentan a continuas críticas por supuestos sexismos en sus diseños, mensajes y comercialización de sus prendas. Clarks se vio en la obligación de cerrar recientemente una gama de zapatos en la que la versión de las niñas se llamaba Princesitas y la de chicos, Líder. Gap también fue duramente criticada por una campaña en la que se refería a las niñas como “maripositas sociables” y los niños como “pequeños eruditos”. El año pasado fue muy difundido un vídeo en el que una niña británica de ocho años criticaba los mensajes de la ropa de Tesco —”Guapa” y “Me siento fabulosa” frente a “La aventura en el desierto espera” y “Héroe. Todo mediáticamente manipulado para suscitar la indignación de los consumidores ideológicamente manipulados según lo políticamente correcto.

¿Dónde están las voces católicas de disconformidad? ¿Dónde quedó la autoridad moral de la Iglesia Católica respecto a temas como este? ¿Es que los mismos católicos se han convencido de que su fe es irracional y no tiene más lugar que la conciencia privada? ¿Dónde quedó la militancia con la que hasta hace unas décadas atrás se identificaba la Iglesia? Todas estas situaciones no hacen más que aumentar la percepción de que vivimos tiempos en los que andamos como ovejas sin pastor ¿No nos dijo acaso Nuestra Señora en Fátima Portugal hace 100 años “se introducirán ciertas modas que ofenderán gravemente a Mi Hijo”? ¿Es que los católicos de hoy ya no tienen ni la menor pizca de celo por las cosas de Dios?

Cuando el Hijo del hombre vuelva ¿hallará fe sobre la tierra?

 

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