El primer ministro Leo Varadkar ha anunciado que la consulta tendrá lugar en “mayo o junio” del año que viene, tan sólo un mes antes de la visita del Papa para el Encuentro Mundial de las Familias.

Los proabortistas llevan años pidiendo un referéndum sobre el artículo 40.3.3 de la Constitución para poder legalizar la eliminación del feto, y parece que por fin lo van a conseguir.

La República de Irlanda decidirá el próximo año si mantiene la octava enmienda de su constitución, que permitirá el aborto cuando la vida de la madre se vea comprometida.

Así lo ha anunciado el Gobierno del nuevo taoiseach -primer ministro- Leo Varadkardejando fijada la consulta para “mayo o junio” del año que viene, tan sólo un mes antes de la visita del Papa para el Encuentro Mundial de las Familias que tendrá lugar en agosto, según ha informado El Mundo.

Irlanda, un país donde la Iglesia Católica tiene tradicionalmente mucho peso, no había permitido en ningún momento de su historia que se llevasen a cabo abortos hasta 1983, cuando se introdujo una enmienda para los casos en los que la vida de la madre se viera seriamente comprometida.

Varadkar, que ya había calificado esta situación previamente como “demasiado restrictiva”, continúa así con la reforma legislativa que está viviendo el país europeo en cuestiones tan trascendentales como la aprobación del matrimonio homosexual, que fue legalizado en 2015 convirtiéndose en el primero del mundo que lo hacía a través de un referéndum.

A pesar de que en Irlanda es ilegal el aborto -está penado con 14 años de prisión- lo cierto es que no se prohíbe que las mujeres que deseen interrumpir su embarazo viajen a otros países, algo que hacen miles de mujeres cada año principalmente con destino a Inglaterra.

El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ya instó el año pasado al gobierno irlandés a que cambiase su legislación al respecto, calificándola hasta en dos ocasiones de “cruel, degradante e inhumana”

Es por este motivo por el que el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ya instó el año pasado al gobierno irlandés a que cambiase su legislación al respecto, calificándola hasta en dos ocasiones de “cruel, degradante e inhumana”.

Por ello, la sexta marcha anual por el derecho a decidir sobre el aborto que se producirá este sábado en Londres y Dublín está previsto que se convierta en una fiesta a pesar de que hay quienes prefieren seguir siendo cautos.

“Lo ideal sería que la octava enmienda sea totalmente derogada, no reemplazada por otra parecida”, explica a The Independent Claire McGowran, voluntaria en la Campaña por los Derechos Abortivos de Londres e Irlanda.

Y añade: “Lo importante es que ya no sea confusa y que garantice abortos gratuitos y seguros a cualquier mujer en Irlanda sin importar la forma en que se han quedado embarazadas”.

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