En casi todos los casos estudiados, los diagnósticos de salud mental fueron más comunes para los jóvenes transgénero que para los que no presentan esta circunstancia.

Los jóvenes “transgénero y no conformes con el sexo con el que nacieron” son diagnosticados con trastornos de salud mental mucho más frecuentemente que los jóvenes que viven de forma coherente con su biología, según una nueva investigación de la ONG Kaiser Permanente, en Estados Unidos, publicada este lunes en ‘Pediatrics’ revista de la Academia Americana de Pediatras.

Aunque este tema ha sido analizado en estudios pequeños, especializados y clínicos que se centran en problemas de comportamiento de los que informan los participantes, este gran estudio de cohorte se basa en información de registros médicos electrónicos de un grupo transgénero/no conforme al género inscrito en un sistema de atención integral.

Los investigadores examinaron la prevalencia de enfermedades de salud mental, como ansiedad, depresión y pensamientos suicidas. En casi todos los casos, los diagnósticos de salud mental fueron más comunes para los jóvenes transgénero y no conformes con el género que para los jóvenes que no presentan esta circunstancia.

Analizamos la salud mental en jóvenes transgénero y no conformes con el género de forma retrospectiva entre 2006 y 2014 y encontramos que estos jóvenes tenían de tres a 13 veces más enfermedades de salud mental” que los jóvenes heterosexuales, destaca la autora principal del estudio, Tracy A. Becerra-Culqui, del Departamento de Investigación y Evaluación de Kaiser Permanente del Sur de California, Estados Unidos.

“Entre estos jóvenes, los diagnósticos más prevalentes fueron los trastornos de déficit de atención en niños de 3 a 9 años de edad y los trastornos depresivos en adolescentes de 10 a 17 años de edad”, detalla Becerra-Culqui, cuyo estudio se basó en la información del registro electrónico de salud.

Se incluyó en el análisis a 1.347 jóvenes transgénero y no conformes con el género de 3 a 17 años que son miembros de Kaiser Permanente en el sur de California, el norte de California y Georgia. La cohorte fue un 44 por ciento ‘transfemenina’ (jóvenes cuyo sexo de nacimiento es masculino) y 56 por ciento ‘transmasculina’ (jóvenes cuyo sexo de nacimiento es femenino).

Déficit de atención y depresión, los trastornos más comunes    

Los diagnósticos más comunes para niños y adolescentes transgénero y no conformes con el género fueron trastorno de déficit de atención (cohorte ‘transfemenina’: 15 por ciento, ‘transmasculina’: 16 por ciento). Estas cifras son de tres a siete veces más altas que el grupo de referencia sin problemas de identificación sexual. También tenían más trastorno depresivo (transfemenina: 49 por ciento, transmasculina: 62 por ciento). Estos números son entre cuatro y siete veces más altos que el grupo de referencia, según recoge Europa Press.

“Esperamos que esta investigación genere conciencia sobre la presión que pueden sentir los jóvenes que cuestionan su identidad de género y cómo esto puede afectar a su bienestar mental”, apunta Becerra-Culqui.

Los autores detectaron igualmente que las patologías pueden estar relacionadas con la disforia de género. Además, los jóvenes con conductas no conformes con el género pueden experimentar estrés por prejuicios y discriminación, lo que puede causar o agravar problemas emocionales o de conducta.

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