La monja dominica sor Lucía Caram ha arremetido contra el Estado español, al que acusa de ejercer violencia ilegítima contra los políticos secesionistas. Su postura contraria a la doctrina católica esta vez se extiende al plano político.

Hubo un tiempo en que los católicos tomaban en serio a Sor Lucía Caram y, como consecuencia, se indignaban con sus venenosas declaraciones (ha defendido, entre otras cosas, la bondad del proceso separatista catalán y la no virginidad de María). Sin embargo, ese tiempo ha sido felizmente superado; ya nadie atiende a sus bajezas, ni siquiera esos medios de comunicación nacionales que otrora le brindaban un altavoz cada semana.

En una entrevista concedida al periódico separatista ‘NacióDigital’, Sor Lucía Caram ha arremetido contra el Estado español, al que acusa de ejercer violencia ilegítima contra los políticos secesionistas:

‘Este proceso se nos está haciendo muy largo. Lo está siendo para nosotros, pero sobre todo por los que están en el exilio o en la cárcel. Lo veo con mucha tristeza por la manera en que se está pisando la dignidad de Cataluña. Estamos en esta situación porque no ha habido voluntad de diálogo. No han entrado tanques por la Diagonal, pero, en cierta forma, han entrado a fuego lento, poniendo la gente en la cárcel y en el exilio’, ha aseverado.

Insatisfecha con este alarde de demagogia, la religiosa ha reflexionado sobre las negativas consecuencias que ha entrañado la aplicación del artículo 155:

‘No puedo dejar de pensar en aquéllos a quienes esto se les hace más largo, que es a los pobres. Hemos visto cómo muchas cosas se han paralizado. Los pobres han sido las primeras víctimas del 155’, ha señalado Caram, a quien parece entusiasmarle eso de mezclar churras con merinas.

En esta línea, ha cargado contra los que la motejan de ‘monja independentista’. Así, se ha mostrado convencida de que el propósito que orienta sus palabras es el de demonizarla ante los creyentes.

Dios y el fútbol

Para añadir gravedad a sus declaraciones, sor Lucía Caram ha comparado el encuentro personal con Dios, la revelación divina, con los regates y pases con que Messi solaza a los amantes del fútbol:

‘Ver a Messi jugando en el Camp Nou es como encontrarse con Dios (…) Cuando llegué a Manresa, comenzaba la mejor época del Barcelona. Y luego vinieron Guardiola y Messi’, ha señalado de forma blasfema.

Asimismo, la religiosa ha sugerido que la Iglesia católica estaba sumida en las tinieblas antes de la llegada del Papa Francisco, al que ha comparado con el mismo Cristo:

‘Ha sido un soplo de aire fresco. A los cristianos nos salvó Jesucristo y, en estos momentos, Francisco. No es un producto de marketing, es una persona que cree el Evangelio. Fue a Chile, se equivocó defendiendo un obispo, pero luego pidió disculpas. Que vaya a Lampedusa y diga que lo que ocurre con los inmigrantes es la vergüenza de la humanidad, es importante. Ha puesto el bisturí en la banca vaticana, que funcionaba como un paraíso fiscal. Es austero y quiere una Iglesia pobre’.

Quizá sea hora de que se desautorice públicamente a Sor Lucía.

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