Varios motu proprio, textos que son particulares actos de la autoridad personal del papa, han sido publicados recientemente. El ‘motu proprio’, Summa familiae cura y Magnum principium han generado diversas discusiones.

Por InfoCatho.fr. 16 de octubre de 2017.

Varios motu proprio, textos que son particulares actos de la autoridad personal del papa, han sido publicados recientemente. El ‘motu proprio’, Summa familiæ cura del 19 de septiembre concerniente a la moral, es un campo de batalla importante.

Este texto pone prácticamente fin al Instituto Juan Pablo II para el Matrimonio y la Familia, mientras que el ‘motu proprio’ Magnum principium del 9 de septiembre  es una puerta  abierta sobre la liturgia. (Por el padre Barthe sobre el hombre nuevo)

Magnum principium parece tener un papel claro: la rectificación de una u otra expresión en las traducciones de los libros litúrgicos. Para muchos observadores, este  tiene a partir de ahora una puerta simbólica mayor, el combate sin gracia de simpatizantes de la línea de hoy, con el que pretende el papa Francisco con los simpatizantes de la línea de ayer. Esta que reclama Benedicto XVI. A menos que el papel de esta sea más fundamental aun.

Los pequeños logros de la “restauración” litúrgica.

Dentro de la historia de la “restauración” litúrgica ratzinguerianaque se extiende desde 1996 al 2013, sobre los cardenales y prefectos del culto divino: Medina, Arinze, y Cañizares, fuera de la publicación de la instrucción Redemptionis Sacramentum, del 25 de marzo del 2004, un verdadero  Syllabus

De desvíos y prohibiciones litúrgicas, que no tienen ningún efecto ni seguimiento, el único triunfo que se logró fue la toma de decisión sobre la revisión de las traducciones litúrgicas elaboradas después del concilio que tenían un tinte bastante liberal. El resultado fue muy modesto.

Para contrarrestar los efectos de la instrucción Varietates legitimæ, del 25 de enero de 1994, se había elaborado la instrucción  Liturgiam authenticam, del 28 de marzo del 2004, que explicaba “la traducción de los textos de la liturgia romana no como una obra de creatividad.[…] es necesario que el texto original o primitivo sea, en la medida de lo posible traducido en su integridad y de una manera precisa, es decir, sin omitir nada ni aumentarle, en lo que concierne al contenido, y menos introduciendo frases o glosas” (n. 20).

Las conferencias francesas y alemanas arrastraron los pies. En realidad es dentro de este aire lingüístico anglófono cuando ese trabajo se cumplió correctamente, gracias a la tenacidad del cardenal nigeriano y anglófono  Arinze.

Fue ayudado por el comité Voz Clara, constituido en el 2002 en el seno de la congregación para hacer contrapeso a la muy liberal Comisión del ICEL (International Commission on English in the Liturgy), organismo de coordinación entre las conferencias episcopales anglófonas.

Un nuevo trato

Ciertamente en el 2014 el papa Francisco nombró  prefecto del culto divino, al muy ratzingueriano  cardenal Joseph Sarah, para remplazar al  cardenal Cañizares, pero rodeándolo de dos prelados bugninianos (Mons. Bugnini, columna vertebral de la reforma litúrgica): Mons. Arthur Roche, confirmado como secretario,  el padre Corrado Maggioni, nombrado como sub secretario y gran amigo entre otras de Mons. Piero Marini, antiguo ceremoniero pontifical. Completamente  conquistado por los avances litúrgicos.

Dentro de este mismo tiempo, los cardenales y obispos miembros de la congregación (que votan en las asambleas plenarias) fueron completamente renovados: los cardenales Burke y Pell fueron excluidos mientras que el  cardenal Ravasi  y Mons. Piero Marini continuaron con sus nombramientos.

Pese a todo, el cardenal Sarah intenta continuar la rectificación de la traducción de los libros. Sin lograr nada. En el ambiente alemán, el bloqueo se completó en el 2013. Una de las diferencias radicaba en la traducción del pro multis (« por muchos ») de la consagración: los obispos queriendo für alle [por todos], y no  für viele [por muchos].

En el aire anglófono, después que la nueva traducción se aplicase, los bugninianos  pretendieron que esta era rechazada por la mitad de los fieles y el 71 % de los sacerdotes a causa de sus estilo « muy formal  » y  « muy suntuosa ». En Francia, es verdad que el proyecto de traducción de Sarah ha sido aceptado por  unanimidad… pero a condición de ser facultativo.

Dentro de una nueva atmósfera, las pretensiones del cardenal  producían desorden.

En una letra apostólica del 18 de octubre del 2016, el papa organizaba una comisión para  reconducir esos problemas de traducción. Una comisión muy discreta, donde los miembros no figuran en ningún directorio. Y en esta comisión, donde los bugninianos « genuinos »  forman una gran mayoría, el cardenal Sarah no tendría sitio.

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[Traducción de P. Juan Alejandro Rodríguez, mcm. Dominus EstArtículo original]

 

Categories: Iglesia

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